
El Gobierno negoció hasta último minuto y convirtió en ley el Presupuesto 2026
Se aprobó por 46 votos a favor, 25 en contra y 1 abstención en general.A pesar de las tensiones, el discutido artículo 30 también consiguió luz verde.El oficialismo monitoreó la sesión y la Casa Rosada mandó enviados: Martín Menem, Diego Santilli y Carlos Guberman en pasillos y despachos.
Patricia Bullrich, jefa de los senadores libertarios. Foto: Fernando de la Orden.
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En la primera sesión del Senado con su nueva composición, y tras una jornada cargada de frenéticas negociaciones, el oficialismo logró convertir en ley el Presupuesto 2026, el primero que Javier Milei consigue avalar en sus dos años de gestión.
Para eso, el Gobierno debió aceptar que el texto se votara tal cual llegó de Diputados: sin el capítulo XI, que incluía las derogaciones de las leyes de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario.
Así, el proyecto obtuvo 46 votos a favor, 25 en contra y 1 abstención de la cordobesa Alejandra Vigo de Provincias Unidas.
El oficialismo -que tiene 21 senadores propios junto a su aliado Luis Juez- tuvo acompañamiento de los bloques de la UCR, del PRO y el grueso de las bancadas federales. El peronismo, por su parte, se partió: Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán), que integran el bloque Convicción Federal, votaron a favor tanto en general como en el capítulo segundo que era el más polémico.
Dentro de ese título la discusión giró en torno al artículo 30, por el cual se derogan artículos de las leyes de Financiamiento Educativo, de Educación Nacional, de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y de Educación Técnico Profesional.
A pesar de que fue el eje de las negociaciones a contrarreloj, consiguió aprobarse por más de lo esperado: 42 a favor, 28 en contra y 2 abstenciones de Vigo y la neuquina Julieta Corroza, que responde al mandatario Rolando Figueroa.
Para forzar avales y evitar modificaciones al texto los libertarios volvieron a imponer la votación por capítulos y no por artículos, como quería la oposición. Como contó Clarín, cualquier retoque significaba la vuelta del proyecto a Diputados y eso es lo que el oficialismo quería evitar a toda costa porque no tienen garantías de que haya quórum en esa cámara en las próximas semanas.
Los radicales y federales son los que sembraron la alerta. “Es el artículo escoba, porque barre los pisos de inversión en educación y ciencia previstos por ley. Un piso que aunque no se alcanza sigue siendo una referencia y un rumbo a seguir”, planteó el bonaerense de la UCR, Maximiliano Abad uno de los tres radicales en adelantar que votaría en contra.
“Acompaño en general este Presupuesto, pero acompañar no es callar o no señalar lo que está mal“, lanzó la salteña Flavia Royón que responde al gobernador Gustavo Saénz. Acto seguido se quejó por los capítulos de educación y señaló que “plantear las figuras de la derogación también significa institucionalizar las faltas”. “Acompaño este presupuesto por responsabilidad institucional pero no es un cheque en blanco“, cerró en un discurso zigzagueante que reflejaba la voracidad de las negociaciones aún en curso. Finalmente Royón votó a favor.
Una jornada cargada de tensión
El oficialismo no tuvo inconvenientes en conseguir quórum: los dos santacruceños, Natalia Gadano y José María Carambia, fueron los únicos senadores que no bajaron al recinto a pesar de que estaban dentro del Congreso. El peronismo, sabiendo que el oficialismo ya tenía el número asegurado, se sentó desde el arranque.
Los santacruceños ya se habían ido enojados de la reunión de Labor Parlamentaria en la que Bullrich adelantó que impondrían la votación del proyecto por capítulos y no por artículos como ellos y el kirchnerismo pedían. “Está tensa la cosa, a varios se les subió la sidra a la cabeza“, bromeó un legislador.
La tensión escaló entrada la tarde. El oficialismo monitoreó la sesión de cerca y la Casa Rosada mandó enviados. El presidente de Diputados, Martín Menem, estuvo merodeando los pasillos y siguió partes del debate desde el palco del recinto.
Menem es un interesado directo porque tiene la presión de saber que cualquier retoque obliga al Presupuesto a volver a Diputados, y si bien habían fijado una fecha tentativa de sesión para el 30 de diciembre, hay legisladores de viaje y el quórum no está garantizado para los próximos días.
Por su parte, el ministro de Interior, Diego Santilli, y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, también dijeron presente. Se los vio recorrer los pasillos e instalarse en el despacho de la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich.
Entrada la noche, el gobernador Ignacio Torres tuiteó una foto con Santilli, anunciando que había llegado a un principio de acuerdo por la deuda de la Nación por las cajas previsionales de la provincia; uno de los puntos clave que reclaman los mandatarios de Provincias Unidas.


