Para Daniel Carrasco, que prefirió estar más allá de las estrellas.

V
Yo estaba dormitando pero me zamarrearon y me dijeron que el hombe que estaba delante a una distancia de cuatro asientos, era el elegido, que no le sacara la vista de encima porque en cualquier momento se retiraba y que lo siguiera.
Bueno dije, se lo observaba de espaldas con el pelo largo, pero como lo llevan las mujeres, sus atuendos eran bastante simples, estaba sentado desde hacía unos minutos y me parece que miraba al suelo, creo que sus manos cruzaban los dedos, no podía distinguir bien, pero no le saqué la vista de encima, para mí esa figura definía muchas cosas, que quizas podrían incidir en el trámite de mi vida.
No se movía, yo tampoco. De repente me sonó el celular, atendía era mi hermano que me recordaba que había que comprar la carne para el asado de los viernes donde nos juntábamos a jugar a la pelota; le dije que si, pero nunca compre la corne, ni asistí a la cancha, porque está visto uno dice que va a ir a tal lado y resulta que aparece en otro. Me incordiaba estar sujeto a esa figura porque pasaban los minutos y no se movía. hasta que pestañé y observé que se levantó dio media vuelta, se metió entre la gente, me puse nervioso, no lo quería perder de vista, pero logré divisarlo cuando salía y lo seguí. Disimuladamente estábamos a unos 5 metros de distancia, llevaba un caminar flemático, como cansino o no, pero para que se entienda, caminaba caminando y por ahí lo hacía lentamente. Yo me sofrenaba, el objetivo era su persona y yo, detrás acechando su espalda.
I
Sus pasos fácilmente superaban tramos escarpados, tomó un camino distinto, se parecía a una huella, distinguida de las carreteras donde se ven solámente bólidos que pasan fugazmente desperdiciando las delicias del paisaje. Subiditas y bajaditas, a veces se interponía senderos floridos y por ahí, llevaba sandalias que se mojaban saltando charcos. Y así lo seguí un tiempo que se me hizo un poco monótono pero no me iba a cansar, je je, no sabe que yo camino una hora diaria, en eso no me iba a ganar.
Apresuró la marcha, yo también lo hice y se detuvo en un lugar donde pidió agua. Bueno que se tome toda el agua, raro, pensaba. Agradeció y continuó la marcha. Se sacó una sandalia, se ve que una piedra se le metió y claro me reí..alguna vez nos molesta una piedra en el zapato. Captaba el aroma de las flores y este detalle, solamente cortó una floricta de cierto jazmín de lluvia, el que así le dicen porque tiene la particularidad maravillosa de estarnos jodiendo la vida para que levantemos el ànimo y nos llueve con esas florecitas todo el año, perfumándonos el destino. Aqui, tomó una flor, pequeña y se la puso en la boca. Yo estaba medio obnubilado al punto de preguntarme: ¿ que hago aqui, siguiendo a alguien que no conozco, pero que algo me impulsa a seguirlo?. No importa, lo voy a seguir hasta el fin del mundo, no me va a cansar ni a ganar.
R
Hasta que llegamos a una posada fresca, rodeada de árboles y ahí se sentó en un tronco caído, que se resistía a morir, porque con la humedad, germinaba brotes nuevos; dando la contra a los que dicen que los árboles mueren de pié…este sería la excepción, aunque estar caído pensé, no quiere decir que este muerto y ahi, me llamo el incierto personaje invitándome a sentarme a su lado. Y le calculo 1,70 de alto, lampiñó, de buen porte, supongo promediaba los 30 y pico de años, vestía lo que no vestía, porque no pude decifrar si eran pantalones o una especie de túnica, que daba la impresión de que la espalda era tambien el pecho y el pecho se embarullaba algo así con la espalda. Ojos marrones oscuros, quien al mirarnos fue como intercambiaramos ojos, por encima de la mirada, yo sentía que miraba con los suyos y él…no se, pero supuse la alucinación de mirar hacia afuera y a la vez hacia mi ser pero con ojos ajenos.
¡ Hola Juan! mirándome desde la profundidad. le contesté un poco azorado…ahh y Usted me dijeron que tambien se llama Juan. Asintió, si los dos somos Juan!. Y empezo a dialogar cuando la tarde maduraba en crepúsculo; ese tiempo del día que es un espectáculo de la realidad, cuando la tarde se va entregando como una novia enamorada a la noche, pero despacito…muy despacio, ya que si todo es lento, entonces es sagrado. Has hecho un pedido, bueno se te ha concedido ese pedido y por eso me encomendaron que viniera a buscarte!.
Esteeee, no se qué pedido, porque uno se la pasa pidiendo, por ejemplo tengo tantos que en la noche cuando me acuesto digo…buenas noches problemas!! y cuando me despierto repito, buenos días problemas!!…así que a no ser que haya pedido una picza, pero no lo veo como delivery; y sonrió. Hubo un silencio entre ambos, esperé que hablara, porque pedir, realmente no tenía idea. Miró al cielo, que estaba arrebolado, que es ese color que nos llena de nostalgia, o paz en la devolución crepuscular.
Juan, hacé memoria o te ayudo?. Si por favor, porque la verdad uno…me interrumpió: querías conocer la casa….ahhhh! ahora lo interrumpí, perdón, si, me interesa saber, conocer, entrar, imaginar, pero no esperaba que me esperara justamente el dueño de la casa!. Bueno vamos, ahí tenes la casa!.
G
Entramos, le pregunté es la casa actual? o es la casa donde ella vivía. Me contestó, siempre es actual y ella no solamente ha vivido sino que vive aqui; pero Juan, yo se lo que me dice tu corazón, porque más que la casa están buscandola a ella verdad?. Y si, obviamente, pero todo tiene que ver con lo mismo; saber que ella vive…¡ no se tengo el corazón que me va a explotar, debe andar a mil latidos, porque estoy sintiendo un aroma especial y saber que estoy en la casa, que su Hijo le pidió a Ud que la albergara, me voy a desmayar!. Entonces me tocó, puso su mano sobre mi cabeza y sentí que me detuvo por completo a todo mi ser. ¿ Y ahora Juan, estás sereno?. Siii, estoy levitando como si estuviese en otra dimensión, como si no estuviese donde estoy. Respirá hondo, me sugirió. Yo llegue a creer que el cuerpo se me fue y me quedó solamente con el alma.
Juan, mirá aquí comemos, aqui aseamos la casa, para que te quedes tranquilo con el verbo si queres te digo que hacía; como toda mujer preparaba a veces la cena, nos sentábamos a la mesa y nadie hablaba, por nos escuchábamos, yo por ejemplo podía escuchar los latidos de su corazón y cuando me miraba, ya podés deducir que sentía como si me estuviera mirando el universo. Aqui no hay gritos, ni decepciones, aqui amamos las cosas, más que pensar sentimos, estamos llenos de sabiduría. A propósito queres comer?…sii le dije, ya preparo la cena. Yo estaba pero sentía que no estaba, o sea que yo dejé de ser el yo de todos los días y sentía que con Juan, teníamos una suerte de transmigración de las almas, porque cuando estaba cocinando yo sentía que estaba cocinando yo..que lió…pero un lío feliz!!!.
Juan..tomá, es un guiso caliente, este era el plato de ella, y la cuchara también. Y ahí tambalee, se me dio vuelta el mundo, pero él me puso la mano en la cabeza y volvio la serenidad. El pan caliente nos acompañó, recien sacado del horno, durante la comida no hablamos.
E
Por la noche entramos donde dormía, allí vi su cama muy humilde tipo catre, no había cuadros y le pregunté; me contestó que los cuadros, las pinturas siempre reflejan el pasado, y que en la casa solamente hay reverberaciones que vienen de otra dimensión, es la vida de la creación que no es un cuadro sino la vida que se retroalimenta. Pedí si me podía sentar donde ella dormía, me dijo que si..ahi lo hice y todo no me parecía hora una alucinación, no hacía falta creer, porque estába en el corazón de la evidencia.
Luego nos acostamos, en la madrugada me levanté y no encontraba a Juan, hasta que apareció por el fondo de la casa, venía encendido de amor, a proposito le pregunté que es el amor? y me contestó algo que no esperaba..me dijo, el amor..sos vos!!! ajá, yo soy el amor?..si vos decidís ser el amor, ser feliz, ser bondadoso, edificante…es tu decisión Juan, me dijo Juan.
Ya volviendo le dije…hubiera querido que ella estuviera. Y me contestó y quien te dijo que no estuvo?…estuvo comiendo a tu lado, te protegió mientras dormías, el guiso lo hizo ella….Si pero no la vi…y Juan me dijo cómo que no, la sentiste?..si por supuesto y bueno, vivis en la dimensión del mundo todavía no es tiempo..ya llegará ese tiempo.
Cuando nos despedimos abrazo de almas mediante le pregunté: asi que el Hijo le pidió a usted que le diera albergue, la cuidara…..Si, así es.
N
Vieeeeeja, vieeeja…..vengo por unos matiolis….No grites que tu hermano está descansando. pero que le pasa, que duerme, no habla, parece un zombi!!!. Siii pero está bien, ha cambiado de la noche a la mañaba, pero se siente que está como transformado….cuando viene a la mesa ..genera paz..tiene paz. Si nunca lo vi así, soy la madre, no te miento, es como si él fuera otro…él.
Ahh bueno..psiquiatra a la izquierda!!!. cómo haces para que nunca se te corte el mate?. a mi se me corta….porque hay que hacerlo con amor..como la ensalada, la revolves 14 veces con amor. Bueno me voy, más tarde vengo te traigo verdura..ahh vieja..en todo esto con este personaje que está en la pieza no estará asi por alguna mujer..no se…vos sos la madre. dale contame.
Si estuvo en la casa de una mujer, pero, lo veo bien, lo veo cambiado. Bueno, ahhhh…ya que ustedes son tan enigmáticos….al menos te dijo el nombre de ella….
Sii, la nombro un par de veces…
Quien es como se llama…
MARÍA.
JCM

DANIEL Y EL MATE..DOS AMIGOS.
