
Corría como un loco cada vez que terminaba el espectáculo. ¿ A dónde iba con tanta prisa?, algunos dicen que durante un tiempo inconscientemente ponía las monedas y desde una cabina trataba de comunicarse con alguien que jamás lo atendió. Pasaban unos minutos y el tipo insistía e insistía pero del otro lado del teléfono nunca aparecía la voz que alguna vez le contestó dandole firmeza a sus actos, a sus actitudes y en realidad a su vida.
Porque era tal la dependencia que se tenían, que el uno no podía vivir sin el otro, porque ella lo acostumbró así, a vivir así y no le dio opciones para que él creyera que había otra manera de vivir la vida y tanto le insistió durante años, décadas que terminó por “transmigrarse” a tal punto de convertirse ambos en un solo ser. Luego cuando se convencía de que nadie lo iba a atender, salía despacio y se perdía por las calles de la nada, que es esa angustia cuando la nada nos quita el sentido de las cosas.
Tantas veces cuando le pedía de rodillas que lo dejara salir, que lo soltara para ver qué había del otro lado del muro humano, ella le contestaba:
decime la tabla de multiplicar, solamente el principio…7 por 0….y él le contestaba= 0. Viste, cero es nada.
Después cuando ella se fue para siempre y lo dejó encerrado en las tinieblas del dolor, solía cortar una flor del naranjo y entonar…”qué le habrán hecho mis manos..que le habrán hecho..para dejarme en el pecho tanto dolor…y cantaba bajito..Después, qué importa del después
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.
II
La madre se trenzó con la directora y ahí estuvieron todo el tiempo discutiendo porque al igual que la maestra, le querían hacer entender que con esas notas y tantas faltas, no tenía otro destino que repetir de año, pero la madre argumentaba que el niño estaba enfermo, era frágil y vulnerable, que se cansaba de llevarlo a los médicos y que no podía por lo tanto cursar con regularidad..que tenía que entenderlo, porque inclusive les tuvo que decir y la maestra y la directora se miraron y se quedaron mudas, que ya en el umbral de la pubertad, el alumno se orinaba..si, se orinaba en la cama. Pero les multó que dijeran algo porque ahi si que se iba a armar, ya que todos sabían lo burlones que son fundamentalmente los niños y los adolescentes. Se hacía pis y muchas veces en el apuro, le ponía pañales por la inseguridad de entrar a esos baños de puertas abiertas y de alumnos que se batían a duelo con pólvoras de orin. Patético.
Entró al aula, lo llamó a su hijo y sentenció: ¡ voy a denunciar en el ministerio y voy a cambiar de colegio..que mierda!. ¡mierda carajo! gritó uno de los alumnos y levantó polvaredas de risas. Y se lo llevó.
Le traía el desayuno a la cama, le dio un beso en la frente le dijo que no tenía fiebre, el niño no decía nada pero expresaba mucho y la madre lo miró a los ojos..qué!..qué!!….no me digas, que te volviste a mear!…Levantate, dame las sábanas. Se fue en busca del lavarropas protestanto..¡ puta madre que parió..parió..pariooooooo.
III
Le recordó que ya tenía 17 años y que era tiempo de que durmiera en su cama, ella con un marido semimuerto porque estaba y no estaba, venía a veces borracho con olor a perfume de mujer ajena, sabía que le era multiinfiel, pero no le molestaba demasiado porque lo agarraba al hijo, y le pedía que no fuera a la escuela que ella era la madre que estaba enfermo, que viera como la trataba su marido que era el padre y se ponía a llorar y el chico no tan chico, soportaba los olores rancios entre el orin de la noche perturbada y las lágrimas de congoja que no lo quería mandar a la escuela. Refugiados, atrincherados, envueltos en el pánico que entre ambos se creó y se transformó en un laberinto, no encontrando el hilo de Ariadna para que los llevara hasta el final de la vida muerta.
Entonces apareció el padre y se encolerizó, lo sacó de la cama, sentante le dijo…vas a venir conmigo, hoy te hago hombre. La madre hizo una trifulca que se enteró todo el barrio, pero el padre se lo llevó en el caño de la bicicleta. Llegaron hizo cola, hasta que les tocó,
Ahí lo tiene, aquí tiene la plata.dejemelo a punto…Ud me entiende y se fue afuera a fumar un cigarrillo. pasaron 40 minutos que al padre le pareció bastante tiempo, pero esperó de todas formas.
Apareció una mujer toda pintarrajeada, pletórica de pulseras, brasaletes en los dos brazos, le entregó el joven y con cierto recelo murmuró..
Disculpe don Miranda pero…40 minutos..no tiene pito, no se le para, no acaba…yo soy puta pero no milagrosa!!!.
Que verguenza masculló el padre…lo traía de vuelta…y le recriminó en todo el camino que era una verguenza que no supiera ni hacerse la paja!! y todo por ese cachivache de madre que tenes….boludooooo. Ya está..yo te advierto, en tono amenazante.,. te estás transformando en puto!! viste la versa que tengo?…sos puto y te mato..asi de cortito como tu pitito..te mato.
Se acostó en la cama boca abajo y no paraba de llorar y la madre lo desvistió, lo cambió y ella se metió con su camisón; mientras el padre propalaba toda clase de insultos, ella contragolpeaba, ¡andate porque voy a llamar a la policía..viejo choto…vos lo que necesitas es que te lleven preso y que te rompan el ojete…el padre, salió, sin sonrojarse…buenos días vecina, adios, ehhh tanto tiempo, nos vemos en la cancha ..siii.
IV
Cuando promediaba cerca de los 30, llegó con la bolsa de comprar las cosas, escuchó que los padres estaban discutiendo, entró y el padre le espetó: ¡ ahí lo tenés al maricón!….es tu obra, tu gran obra, porque esta basura de hijo, que no sirve pa mierda….el joven dejó la bolsa, se fue directamente a la pieza,
el padre le gritaba, eeh te estoy hablando, ¡ soy tu padre mierda!. Apareció el hijo ante la perplejidad de la madre y del mismo padre, con la misma pistola le disparó cinco tiros, dos en la cabeza y tres en el pecho…y se desplomó. La madre estaba shoqueada, llamó a la policía; después se dieron cuenta de que en realidad lo salvó de ir preso, porque antes de llegar de la verdulería, el padre le había pegado una trompada en la cara que le dejó un ojo negro. y tenía otros golpes, pero el forense se concentró en el golpe en la cara. Cayó el martillo de la justicia, el joven quedó en inmediata libertad, el argumento: yo defendí a mi madre, toda la vida le pegaba.
V
Dormía con la madre, ella no le compraba la cama, argumentaba que tenía miedo, lo acariciaba, le cantaba, las manos se volvieron intrusas, apareció la fuerza de la libido; despertó se tocó, estaba mojado no era orin..era semen.
Caminaba hacia su casa, cayó en la cuenta de que los llamados eran ficticios e incontestable porque su madre hacía semanas que había muerto y ahi se frenó, se le representó la figura del padre y él lo había matado. Siguio caminando y sintió dos pinchazos en los ojos; la madre había hecho un Edipo con él, y lo dejó ciego, para llevar una casa, para trabajar, vivía de una triste pensión, para hablar con una mujer, para lavarse la ropa con todos los olores, para tomar un colectivo, sin carácter, sin personalidad y se frenó ante un grupo de jovenes que saltaban y jugaban en la plazoleta y se acordó habrá sido Goyeneche?..” hoy me dejaste estoy ciego..y en la calle es primavera….
La Mitología griega nos ayuda a profundizar nuestras tragedias. El mito de Edipo. Edipo rey de Tebas, hijo de layo y Yocasta. Mató al padre, desposó a su madre…y se pinchó los ojos..y el mundo que no perdona le mostró el espejo ciego de la insoportable levedad de muchos hijos que están muertos en la panza de la madre.
JUAN CARLOS MALIS.
